Un 12 de mayo de 1887 el Gobierno de Chile autoriza la construcción de un muelle particular en Puerto Viejo (como en esa época se conocía al poblado de San Antonio) de propiedad de la empresa Sociedad de las Bodegas.
El embarque y desembarque de pasajeros sería libre, no pagaban derecho alguno las mercaderías fiscales, las de particulares sólo deberían satisfacer un centavo y medio por cada cien kilos de peso, y la misma cantidad por cada cien litros de los artículos sujetos a esta medida. En los pescantes del muelle podrían colocarse sin retribución alguna los botes del resguardo y de la subdelegación marítima. Se concedió a la sociedad una extensión de 20 metros de frente sobre 40 de fondo, contados hacia tierra desde la línea de la más alta marea, para que construyese una bodega apropiada a la carga que debía moverse en el muelle.
Fuente: Libro "El Puerto de San Antonio" (1947).
JGV






